¡Estoy tan cansado de polémicas, de exclusividades, de fanatismos! En tu casa puedo entrar sin vestirme con un uniforme, sin someterme a la recitación de un Corán, sin renunciar a nada de mi patria interior. Junto a ti no tengo ya que disculparme, no tengo que defenderme, no tengo que probar nada. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí simplemente al Hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbres, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte, te engrandezco.
Yo que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido, me siento puro en ti y voy hacia ti. Tengo necesidad de ir allí donde soy puro. Te estoy agradecido porque me recibes tal como soy. ¿Qué he de hacer con un amigo que me juzga?
Amigo mío, tengo necesidad de ti como de una cumbre donde se puede respirar. Tengo necesidad de acodarme junto a ti, sobre la mesa de una pequeña hostería y brindar en la paz de una sonrisa semejante al día.
Si todavía combato, combatiré un poco por ti…
Antoine de Saint-Exupéry
Carta a un rehen












27 Marzo, 2007 at 4:58 am
Ese hombre era realmente especial.
Admirable escrito…
Saludos
27 Marzo, 2007 at 6:46 am
Que bien transmite este texto la confianza certera que da un amigo. Sin adornos, sin justificaciones, sin explicaciones, sólo tú, en pijama y sin duchar, y aún así, te siguen queriendo.
Espléndido JuanPa!!
Besos
27 Marzo, 2007 at 9:24 am
Qué grande eres, Juan Pablo! Así da gusto levantarse: café recién hecho, paseo por la Pradera y textos positivos…¡qué contraste con el día lluvioso que nos despierta en Madrid!!
27 Marzo, 2007 at 10:50 am
Efectivamente, Juan. Una elección magnifica para levantar las nubes del día que lo precedieron. La música también esplendida (no los conocía). Y sobre todo la certeza de que cuando aquí entras, en tu pequeña hostería, has de ser tú mismo. Abrazo
27 Marzo, 2007 at 12:00 pm
Una entrega tan incondicional sólo puedes esperarla de alguien a quien te entregas incondicionalmente.
27 Marzo, 2007 at 1:16 pm
Simplemente maravilloso !!. Ésta lluvia interminable no me dejaba salir de la cama, no podía arrancar…Que bueno que se me dío por pasar por el Pradero! La música…justita, justita. Tengo un nudo en la garganta pero me siento mas felíz.
Hasta mañana Juan Pablo
27 Marzo, 2007 at 1:39 pm
Bueno parece que retornamos con luminosidad y esperanza…¡¡¡. Muy bien, Juan Pablo, muy bien.
27 Marzo, 2007 at 3:12 pm
Erika, que lástima que no lo escribí yo, no es cierto? Antoine, un capo.
Mavi, exacto!, es la confianza. Eso es lo que nos dá tranquilidad. Un beso
Pietra, aquí en La Plata sigue lloviendo (parece que está lloviendo en todo el planeta a la vez!) pero por más que las nubes sigan ahí, el Pradero sigue abierto para los amigos. Un besaso
Lebeche, aunque vivamos tan lejos parece que el “lebeche” fuera quien ayudó a discipar las nubes.
Germánico, quiero que sepas que este escrito se lo he dedicado a ustedes, pero también un poco a mi blog. La propuesta es redoblar la apuesta, pronto lo verás. Un abrazo
María Lolas, no era mi intención preocuparte pero si cuento, cuento. Cuento con vos?, por supuesto que sí. Hasta mañana, linda.
Carlos, ya te lo he dicho, me tranquiliza que estés ahi. Si he de combatir, combatiremos juntos. Un abrazo, amigo.
27 Marzo, 2007 at 3:19 pm
Lo que no me banco de la lluvia, es que no puedo sacar a hacer pis a Peluca…
27 Marzo, 2007 at 5:20 pm
Que lindo, que lindo!!!! me reconozco y reconozco a mi gente, gracias por este texto Sr.Pradero, me vino como anillo al dedo!
GRACIAS y apretones a Peluca!!!.
27 Marzo, 2007 at 6:45 pm
jaja, bueno, me gusta que te guste. Mision cumplida.
Bacho
27 Marzo, 2007 at 8:30 pm
Antoine de Saint-Exupéry + Pradero + Lluvia = PLACER!
Un abrazo
27 Marzo, 2007 at 8:32 pm
Te dije que cambiarías de polaridad.
Que bueno campeón,dá gusto saber que existen seres que sienten de esa manera.Si de combatir se trata ,cerramos filas junto a vos.
Que buena la música.
27 Marzo, 2007 at 8:35 pm
Everlast + Juanqui + Música = Pradero Net
27 Marzo, 2007 at 9:11 pm
Juanpa: Me alegra mucho que sintieras el apoyo en la distancia. el mñio y el de todos los que pasan por aquí. Se nota que tienes gente que te quiere y eso es lo más importante, dice mucho de ti.
¿Sabías que el Lebeche precede a días de lluvía?. Por ahí llueve ¿Verdad?. Un abrazo.
27 Marzo, 2007 at 9:30 pm
ja, no lo sabía. Ahora veo que todo era una cuestión natural. Saludos
10 Abril, 2007 at 9:23 pm
Muy bueno, y eso me recuerda que tengo que incluir a “El Principito”en mi perfil de libros preferidos. Tambien tendría que volver a leerlo para que me refresque un poco el alma.
Saludos desde Sonoma.
10 Abril, 2007 at 9:26 pm
Me parece bárbaro, es un libro excelente.
También te aconsejaría que agregues Pradero Net ! jeje.
Saludos Mónica.