Acabo de venir de una importante reunión de trabajo.
En ocasión de la presentación de un programa de diseño industrial con gente del ministerio de la producción, me sucedió algo que no le deseo a nadie.
En determinado momento tuve que exponer mi proyecto frente a un grupo de personas influyentes.
Hice una exposición clara y contundente.
Pero todo iba bien hasta que promediando la charla, una de las personas claves se paró y salió del recinto. No me quedó más remedio que decirme a mí mismo la célebre frase cinematográfica: “ou, maigád!”.
Esto que ahora me causa gracia sacudió mi confianza en ese momento. Pero claro, no tenía opción, y proseguí como pude, titubenado un poco. Me costaba seguir el hilo de mi pensamiento.
Lo antes que pude llegué al puerto, clavé el ancla y meditando en silencio me relajé para escuchar las devoluciones.
Por suerte no hubo sorpresas, el grupo tomó nota de mi propuesta y todos me agradecieron el tiempo y prometieron pasarlo a análisis.
Pero grande fue mi sorpresa cuando, finalizada la charla, se me acerca el fulano huidizo disculpándose por tener que haber salido al baño en un momento tan inoportuno…
Moraleja, moraleja… no hagan rimas.












5 Marzo, 2007 at 10:50 pm
¡Qué cosa! Supongo que tu imaginación habrá volado tratando de explicarte porqué el hombre abandonó el lugar. Y resultó que no tenía nada que ver con tu exposición.
Aclarado el punto, espero que los resultados de la reunión sean los mejores.
Saludos.
5 Marzo, 2007 at 11:47 pm
Y lo peor es que, algunos , te dirán que fue una casualidad. Ten fe, compañero; con tu talento y mis buenos deseos (¡ MAZEL TOV !) ya verás como todo se resuelve favorablemente.
Un abrazo grande.
6 Marzo, 2007 at 12:23 am
Bien dices que nunca des nada por supuesto… luego nuestra mente nos juega malas pasadas
Felicidades por una exposición exitosa.
Saludos.
6 Marzo, 2007 at 12:47 am
Imagino el momento y como lo habrás pasado,pero no me cabe duda,como dice CPL, que tu talento llevará a buen puerto el emprendimiento y me sumo a las buenas ondas.
Ahora haceme el aguante en esta reflección: que difícil se hace compatibilizar los dos mundos en que normalmente nos movemos,por un lado el mundo de la producción osea el TRABAJO y por el otro el mundo de las ideas,el pensamiento profundo,los sentimientos osea el SENSIBLE.
En esto seguramente vamos a disentir y opinar tan distinto, como distintos son los cerebros humanos.
Aquí van dos ejemplos diametralmente opuestos: 1)El trabajo es esencial(Albert Einstein).
2)El trabajo es la ocupación de los que no tienen nada que hacer(Oscar Wilde).
6 Marzo, 2007 at 2:42 am
Pero qué hdp!! qué mala experiencia amigo, vengate, vengate, VENGATE CUANDO PUEDAS jua jua :p
Saludos
6 Marzo, 2007 at 6:12 am
Las presuposiciones…
Cuántos malos momentos nos evitaríamos si confiáramos más ( en nosotros y en los demás).
Cariños. Qué bonito perrito es Peluka !!!!
6 Marzo, 2007 at 8:42 am
A mi me sucedió algo parecido, pero en un examen. Lo mío (por supuesto) no acabó bien…al tipo le aburrí y me suspendió! Menos mal que en el caso de ayer sólo se trataba de una necesidad fisiológica!! Besos
6 Marzo, 2007 at 10:25 am
He notado, frecuentando su blog, que desde que ese individuo tan inteligente y encantador, que atiende al nombre de Carlos Paredes Leví le ha sacudido con su poderosa y beneficiosa influencia, usted se prodiga más en la difusión de sus ideas, sus posts son más frecuentes, y lo mismo ocurre con sus certeros comentarios.
De manera análoga, el fenómeno parece extenderse a otras mentes y espíritus valiosos cuyo nombres están en la mente de todos. En definitiva, sr. Pradero, conforman ustedes una internacional bloguera hispano-argentina, con alguna pincelada de otras latitudes, sumamente excitante.
Un saludo y continúen así.
6 Marzo, 2007 at 10:56 am
Ese individuo es un agitador y nos tira de la lengua (en este caso de las teclas) a todos…yo me pregunto por qué no deja indiferente a nadie…tal vez por esas características que usted menciona
6 Marzo, 2007 at 11:10 am
Coincido con ud. sra. Pietra. Hay algo en él, intangible pero de efectos opiáceos e hipnóticos.
6 Marzo, 2007 at 11:18 am
Mmmh. yo no diría eso: los opiáceos parece ser que duermen y este amigo, más bien despierta todas las alertas (al menos las mías, jajaja). Saludos
6 Marzo, 2007 at 11:34 am
¿Alertas? temo no comprenderla, sra. Pietra.
6 Marzo, 2007 at 11:46 am
Me refiero a que Leví más que soporífero, es estimulante, pero no me gusta darle coba, que luego se crece! Usted tiene alguna página donde se le pueda visitar?
6 Marzo, 2007 at 11:53 am
Muy bien, gracias por sus palabras y su apoyo incondicional.
Lo estuve pensando un poco y creo que lo que susedió es que caí en la trampa de pensar que era yo el centro del universo.
No estaba avalado por la realidad el hecho de que la atención y comportamientos de la demás gente dependiera de lo que yo estaba diciendo.
Y en ese caso, cuando algo se sale de lo normal, te vas sintiendo estresado y le das un significado desmesurado a cualquier nimiedad.
Por eso la moraleja sería, creo yo, que ante una situación ambigua como ésta, suponer que la actitud de la gente no está centrada exclusivamente en uno.
Ah, una pregunta: ¿trabajaba Einstein?
6 Marzo, 2007 at 11:56 am
Jajaja…no tengo ni idea! Es imposible no pensar que si alguien se va en medio de una exposición , o le estás aburriendo, o le estás enfadando…yo siempre prefiero enfadar que aburrir! (Claro que lo mejor es que el tipo necesite ir al wc)
6 Marzo, 2007 at 12:22 pm
¿Cómo que no sos el centro del universo? ¿Desde cuándo ha sucedido eso, que no me enteré?
6 Marzo, 2007 at 12:40 pm
No amigos, no soy el centro del universo, sólo soy un astro.
6 Marzo, 2007 at 12:44 pm
…el astro rey
6 Marzo, 2007 at 12:50 pm
no, el astro boy.
6 Marzo, 2007 at 1:34 pm
No me extraña que te quedarás de piedra y perdieras la concentración. Eso no se hace, hombre . ¿Era mayor?… por la prostata digo.
6 Marzo, 2007 at 3:19 pm
Me parece conocer a esa niña de nombre Erika que te ha visitado
Te dije que te gustaría el blog de mi hermana.
Saludos.
6 Marzo, 2007 at 3:28 pm
Evidentemente está en los genes…
Dos besos.
6 Marzo, 2007 at 6:03 pm
Lo que pasa que a uno le queda siempre la crítica clavada como una espina, y no el elogio. Igual me parece genial tu gran sentido del humor que siempre saca una risa en mi. Un abrazo.
6 Marzo, 2007 at 6:12 pm
puede ser, puede ser. Gracias
7 Marzo, 2007 at 1:34 am
Quién mira hacia afuera, sueña
Quien mira hacia adentro, despierta
Un beso
7 Marzo, 2007 at 11:46 am
Muy lindo María Lolas, gracias!.
7 Marzo, 2007 at 5:07 pm
MARÍA LOLA !! POR DIO !!!
8 Marzo, 2007 at 4:54 am
No Se como termine en este blog pero lo mejor fue lo de Astro, Astro Rey y Astro boy juajuajua