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Pingback on Abr 17th, 2007 at 11:50 am
[...] de empresario. Forjando mi espíritu emprendedor y un fuerte deseo de perpetuar el vínculo con una señorita en el altar. Despidiendo para siempre algún flequillo que me supo brindar cobijo. Yo hace 5 años: [...]













10 Diciembre, 2006 at 5:58 pm
Genial!
15 Febrero, 2007 at 5:10 pm
Esto me trae a la cabeza esos amigos nuestros que, siendo encantadores, inteligentes y atractivos, sucumben de tal manera, que terminan casándose con auténticas brujas.
¿A qué vos también tenés algún amigo al que le pasó lo mismo?.
16 Febrero, 2007 at 12:30 pm
Un día, hace ya unos años, mientras echaba un pis en el baño de la facultad, al levantar la vista me encontré con la siguiente frase escrita en los azulejos: “Díme con quién ándas, y si está buena me la mandas”.
16 Febrero, 2007 at 1:33 pm
…Y pensar que me la gané con un pantalón pinzado celeste!